Entrevista a Jorge Naranjo

Foto del director Jorge Naranjo.
Después de trabajar como guionista en series o programas de televisión como “Los hombres de Paco”, “Impares” o “BuenaFuente” y de dirigir cortometrajes como “Superhero”, “Los niños de Charlot”, “Cinco contra uno”, “Llama Ya” o la trilogía de “Casting”, Jorge Naranjo se propuso rodar “Casting. La película”, su primer largometraje como director. Después de dos años de trabajo, entre el rodaje y la postproducción, la película se estrenó con éxito en el Festival de Cine de Málaga.

En este momento “Casting” está llevando un buen recorrido por festivales y, aprovechando que dentro de poco (el miércoles 2 de octubre) se proyecta la película dentro del Festival de cine de Madrid-PNR, creemos que es un buen momento para hablar con él sobre “Casting”.

A continuación podréis leer la charla que tuvimos con Jorge.


Cartel de "Casting".
-¿Cómo, después de haber rodado la trilogía de cortos “Casting”, se te ocurrió lanzarte a rodar un largometraje sobre esta temática?

La idea venía de antes, de un guión que estaba escribiendo donde hablaba de relaciones de pareja, de historias que me habían pasado o había oído sobre amantes, encuentros, novios, novias, desamores… Era una historia bastante autobiográfica que se iba a titular “Blog”. Pero salió la peli del mismo título y pensé que tenía que buscar otro nombre, pero no se me ocurría ninguno. Al mismo tiempo, empezaron a salir los tres cortos de “Casting” y pensé que podría funcionar unir una cosa y la otra. Es decir, que las historias de relaciones tuvieran como nexo de unión un casting. Y encajó. De hecho, creo que siempre estuvieron escritas para eso. Por supuesto, esas historias fueron creciendo y desarrollándose con un movimiento propio una vez empecé a trabajar con los actores y a decidir qué personajes iban a estar en la película.

-Además, ¿qué factores te influyeron a la hora de decidirte por rodar una película de cine independiente de bajo presupuesto?

Básicamente, que soy un inconsciente. No tenía ni idea del esfuerzo que suponía hacer un largo, pero sabía que tenía que hacerlo. Ya había intentado otros caminos convencionales y, a pesar de que habíamos tenido suerte y habíamos recibido alguna subvención años antes, sentía que “Casting” tenía cierta urgencia y que no podía esperar los plazos habituales. Era una película que se hacía en ese momento o no se hacía. Así que, después de una charla con mi amigo David Valero (“Los Increíbles”) decidí poner en Facebook que quería rodar una peli ese mismo verano, así que pregunté si alguien se animaba. Y hubo suerte. Hubo muchísima gente que se ofreció a trabajar sin saber si aquello iba a tener beneficios o no. Simplemente, dijeron que sí porque conocían los cortos, amaban el cine y querían rodar. Y, cuando me quise dar cuenta, la maquinaria estaba en marcha y ya no había manera de pararla... Fue increíble.

-¿Qué nos cuentas en “Casting. La película”?

Suelo decir que es un “chico conoce chica tuneado”. Es la historia de siempre, pero bajo mi visión, mis experiencias, mi prisma, así como el de unos actores que han tenido la valentía de hacer de ellos mismos y, al mismo tiempo, no. Es decir, hay una mezcla de realidad y ficción amable que ayuda a generar una sensación muy especial de cercanía con el espectador. Javi es Javi. Esther es Esther. Bea es Bea. Son ellos y se llaman así en la vida real y en la película, pero se enfrentan a situaciones ficticias o, mejor dicho (muchas son reales), “reinventadas”. Y todo esto desde un tono muy cercano a la dramedia. A esa sensación de me río, pero lloro, que es la misma sensación que exploramos en los cortos de “Casting” y que me apasiona.


-En este homenaje a los actores que haces en el largometraje, ¿hubo algunos hechos que estuvieran inspirados en cosas que les hubieran ocurrido realmente a algún actor que conocieras?

Sí, bastantes. Aunque la mayoría me han ocurrido a mí (cuando no es la situación en sí, es la emoción) hay muchas cosas que son de ellos. Por ejemplo, el otro día encontré un correo de Nay Díaz donde me hablaba de una técnica llamada “Happy Birthday” que, según decía, la usaban los grandes actores. Aquel mail lo mandó en la etapa de experimentación, antes de terminar de escribir el guion, e incluimos la idea en la peli en forma de gag. Y Nay lo bordó.

-¿Repite algún personaje de alguno de tus cortos sobre los casting?

Sí, repite Javi, Javier López. Desde el primer corto, se convirtió en una especie de alter ego mío, una especie de espejo donde veía muy bien reflejados mis miedos, mis inseguridades. Durante el rodaje, hablamos mucho de la importancia de que, en esta peli, él iba a ser yo y yo iba a ser él. Y viceversa. Y creo que nos pasamos, porque todavía hay gente que se confunde y nos llaman Javier Naranjo, Jorge López… Creo que Javi hizo algo precioso en el primer corto y vuelve a hacer un trabajo increíble en la película. Tiene algo natural que me encanta, me fascina... No me canso de verle interpretar lo que sea. Nunca hubiera entendido esta peli sin tenerle como protagonista. Y además, tenemos la inmensa suerte de ser grandes amigos.

-¿Hubo diferencias entre rodar un corto y este largometraje?

Uf, muchísima. El corto “Casting” lo hicimos en dos mañanas. Un solo escenario. Sin cambios de luz. Y no éramos más de cinco personas en el set. Si había alguien más, era algún amigo… El primer día de rodaje de la peli había más de 50 figurantes en una sala de espera y teníamos que rodar a tres luces diferentes. Fue una locura, pero bueno, también era el juego. Antes del rodaje, yo solía decir al equipo que lo que íbamos a hacer era como un corto, sólo que más días. Me equivoqué completamente. Un largo es otra cosa. Te pide muchísima más energía, paciencia, concentración… El primer día de rodaje pensé que, quizás, no iba a ser capaz de llegar al final. Menos mal que no estaba solo… Había un equipo… Y ellos hicieron el resto.

-Te costó un tiempo el preparar la postproducción hasta que fue estrenado en el pasado Festival de cine de Málaga. ¿De qué forma viviste ese viaje que hubo desde que se rodó la última secuencia hasta el estreno?

Pues pasaron casi dos años, así que pasó de todo. A veces, lo viví con paciencia. Otras, con impaciencia. Y, casi todo el tiempo, sin saber qué iba a pasar con todo ese material que teníamos grabado. Hasta que apareció el co-productor ejecutivo, Torsten Gauger, y la película empezó a salir del cajón y empezó a andar. Ahí cambió todo y nos dimos cuenta de que la película se iba a terminar. No sabíamos cuándo, pero sí que se terminaría. Tuve la suerte de poder contar con enormes profesionales (y amigos) como Mario G. Deco e Iván Aledo en el montaje, Adolfo Sánchez con los efectos, José Tomé con el sonido, la música de Julio de la Rosa… Y ellos terminaron de poner la magia. Luego vino la noticia de que nos íbamos a la sección oficial de Málaga… Y empezamos a dar saltos… A correr mucho… Y la terminamos.

-Tu película ganó dos “Biznagas” en Málaga a Mejor actor y actriz secundarios, que premiaron el trabajo de todos los actores que trabajaron en “Casting”. De todo el trabajo hecho por tus actores, ¿de qué te sientes más orgulloso?

De su valentía. De que dijeran “sí” a desnudarse. Creo que no es fácil meterse en la piel de uno mismo, sacar los miedos y ponerlos en una pantalla gigante con tu cara y, encima, con tu propio nombre y apellidos. Me siento orgulloso de que muchos son mis amigos y los que no lo eran entonces, lo son ahora. Me siento orgulloso de que la gente diga “qué bien están los actores”. Me siento orgulloso de todos ellos, porque son los que le dan el nombre, el color y los matices a la peli. De que jugaran. En definitiva, creo que me siento orgulloso de elegirles.

-Después de Málaga, ¿qué futuro esperas que tenga “Casting. La película”? ¿Es complicado distribuir un largometraje en España? (Y perdona que te haga esta pregunta retórica).

Ahora mismo, no sabemos muy bien qué va a pasar, aunque creo que la película va a vivir un otoño bonito. Vamos a varios festivales importantes como el Festival de Cine de Madrid PNR, el Festival de Cine de Toulouse y otros que no podemos desvelar aún, así que, en ese sentido, estamos contentos. Y somos optimistas. Tenemos paciencia. Simplemente, vamos a esperar a que, en uno de estos pases, a mitad de la proyección, se levante un distribuidor de la butaca y grite en medio de la sala: “¡Eh, yo quiero distribuir esta película! ¿Con quién hay que hablar? ¡Enciendan las luces ahora mismo! ¡Déjenme pasar!” Supongo que esas cosas no ocurren así, pero sería una pasada, ¿no? Arruinaría la proyección, claro, pero sería una escena preciosa.

-¿Te has planteado rodar algún nuevo largometraje?

Todos los días. De hecho, ya tengo varios proyectos en marcha. Simplemente, hay que decidir cuál será y cómo lo haremos. Eso sí. Esta vez, quiero contar con más ayuda. Un productor que respalde el proyecto. Socios. Una red. El cine es un trabajo de equipo y, si algo he aprendido en este camino, es eso que decían en La Bola de Cristal: “Solo no puedes… Con amigos, sí”.

-¿Y algún nuevo corto?

Por supuesto. Estoy deseando hacer otro corto. Y más vídeos musicales. Y alguna serie. Y una webserie. Y un proyecto de teatro titulado “AMOR” que esperamos ver en los escenarios muy pronto. Hay muchas cosas que hacer y sólo una vida. Así que hay que correr… Y pasarlo bien.

-Eso es todo, gracias por tu amabilidad.

Entrevista realizada por José Luis Mora.

Trailer de “Casting. La película”.